Alonso emula a un ciclista; su brillante estrategia con Lawson y Bortoleto en el Gran Premio de Austria

En una demostración de perspicacia estratégica y aprovechamiento de circunstancias inesperadas, Fernando Alonso consiguió una destacada séptima posición en el Gran Premio de Austria. A pesar de que las sensaciones iniciales con su Aston Martin no eran las más prometedoras, el piloto español supo capitalizar los infortunios de otros competidores y ejecutar una carrera magistral. Su enfoque, comparado por él mismo con el de un ciclista en una contrarreloj por equipos, le permitió adherirse a rivales clave y gestionar sus neumáticos de manera óptima, logrando un resultado que superó con creces las expectativas.

Desde el arranque, el asturiano, partiendo desde la undécima plaza, sorteó con habilidad los incidentes iniciales de carrera, como el choque entre Andrea Kimi Antonelli y Max Verstappen. También se benefició de los problemas de Alex Albon y Pierre Gasly, quienes tuvieron dificultades con sus neumáticos. En este escenario caótico, Alonso encontró en Liam Lawson un aliado involuntario. Al seguir de cerca al neozelandés, Alonso pudo aprovechar el rebufo y el DRS en las largas rectas, minimizando el desgaste de sus propios neumáticos y manteniendo un ritmo competitivo a pesar de no tener la velocidad pura de sus oponentes directos.

La clave de la estrategia de Alonso y Lawson fue realizar una sola parada en boxes, en contraste con la mayoría de los pilotos que optaron por dos. Esta decisión audaz les permitió ganar posiciones frente a competidores como George Russell y Gabriel Bortoleto, quienes tuvieron que detenerse una segunda vez. Aunque el Mercedes de Russell finalmente superó a Alonso, la ventaja obtenida sobre Bortoleto fue crucial para el resultado final del español. Alonso explicó que no tenía intenciones de adelantar a Lawson, ya que su estrategia se basaba en permanecer a su sombra y beneficiarse de la resistencia al aire, como un 'ciclista' que no toma la delantera en el pelotón.

El bicampeón mundial enfatizó que su plan dependía completamente de mantenerse pegado a Lawson. Declaró que, sin el rebufo de su rival, no habría podido mantener el ritmo necesario para terminar en la zona de puntos. La analogía con el ciclismo fue recurrente en sus declaraciones, destacando cómo se mantuvo a rueda sin “dar relevo” ni mostrar sus “fuerzas” reales, aprovechando cada oportunidad para maximizar su eficiencia. Este enfoque pragmático le permitió asegurar seis valiosos puntos, un logro significativo dadas las dificultades iniciales del fin de semana.

Además, Alonso destacó el papel indirecto pero fundamental de los McLaren de Lando Norris y Oscar Piastri. Su llegada oportuna en la pista provocó banderas azules para Bortoleto y para él mismo, impidiendo que el piloto de Sauber lo adelantara en un momento crítico. Sin esa intervención, que forzó a Bortoleto a ceder, Alonso reconoció que habría sido imposible defender su posición. También expresó su satisfacción por el desempeño de Gabriel Bortoleto, su pupilo en A14 Management, quien sumó sus primeros puntos en la Fórmula 1 con una octava posición. Alonso elogió el progreso del equipo Sauber, señalando que ya no es el equipo débil del año pasado y que puede competir en la zona media de la parrilla, deseando que los puntos de Bortoleto sean solo el comienzo de una racha exitosa.