Preferencias de compra de vehículos en España: Un análisis del mercado actual y futuro

Las tendencias en el mercado automotriz español están experimentando una evolución constante, aunque las preferencias de los consumidores no siempre se alinean con las expectativas de la industria. Recientemente, una encuesta conjunta de Faconauto y Sigma Dos ha arrojado luz sobre las intenciones de compra de vehículos en España para el próximo año, destacando una clara inclinación hacia los motores de combustión. A pesar del creciente interés en la electrificación, los datos de mayo de 2025 muestran que los vehículos eléctricos puros representan apenas el 8% de las ventas, mientras que los de gasolina acaparan casi el 30%, y los diésel apenas el 5%. Los híbridos no enchufables, sin embargo, ya dominan la mitad del mercado, señalando una transición gradual pero no radical hacia la electrificación.

El estudio revela que un significativo 74.8% de los futuros compradores aún prefiere un vehículo con motor de combustión sobre uno híbrido o eléctrico. Dentro de esta preferencia, los vehículos con etiqueta ECO se posicionan como la opción más popular, con un 37.9% de elección, seguidos de cerca por la gasolina con un 36.4%. Los híbridos enchufables obtienen un 22%, los diésel un 20.8%, y los eléctricos puros solo un 9.9%. El principal obstáculo para la adopción de coches eléctricos sigue siendo el precio, un factor determinante para uno de cada cinco compradores. Además, la autonomía limitada y la falta de puntos de carga adecuados son preocupaciones importantes, especialmente para los jóvenes menores de 29 años, cuyo poder adquisitivo es menor. Curiosamente, la percepción de que las marcas chinas ofrecen una alternativa viable está creciendo, con casi la mitad de los encuestados considerando un coche de origen chino, y más del 56% optando por eléctricos chinos debido a su menor coste y mayor autonomía.

Es evidente que el mercado automotriz español se encuentra en un punto de inflexión, donde las preferencias de los consumidores reflejan una combinación de cautela económica y una evaluación práctica de las tecnologías disponibles. La resistencia a la electrificación total, impulsada por factores como el costo y la infraestructura, es un mensaje claro para la industria europea. Sin embargo, el ascenso de las marcas chinas en el segmento de vehículos eléctricos demuestra que los consumidores están dispuestos a adoptar nuevas opciones si estas ofrecen una propuesta de valor convincente. La industria debe seguir innovando y adaptándose a estas demandas, fomentando la accesibilidad y la infraestructura necesaria para una transición energética justa y equitativa. La confianza del consumidor en las tecnologías emergentes y en la competitividad de las diferentes ofertas será clave para moldear el futuro de la movilidad en España y en Europa.