La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en marcha una crucial iniciativa de una semana de duración, orientada a intensificar la supervisión y control del consumo de alcohol y sustancias estupefacientes entre los conductores. Esta campaña, que se extiende hasta el domingo, representa un esfuerzo concertado para mitigar los riesgos en las carreteras, con un aumento significativo en la frecuencia de los controles habituales en la red vial española. La DGT ha comunicado abiertamente esta medida, instando a todos los usuarios de la vía a ejercer la máxima prudencia durante este periodo estival.
Detalles de la campaña de concienciación y control vial
Desde el lunes, 14 de julio, hasta el domingo, 20 de julio, la DGT ha desplegado una ambiciosa estrategia con la meta de realizar más de 30,000 pruebas diarias en diversas ubicaciones estratégicas a lo largo del territorio nacional. Esta iniciativa se presenta como un paso fundamental para afrontar la problemática de los siniestros viales atribuibles al consumo de alcohol y drogas, que lamentablemente constituyen una de las principales causas de mortalidad en las vías españolas. En el año 2023, la cifra de 246 personas fallecidas en accidentes relacionados con el alcohol, representando un 26% del total de siniestros mortales, subraya la magnitud de este desafío y la urgencia de estas acciones.
La preocupación por el impacto del alcohol y las drogas al volante ha llevado a la DGT a implementar medidas más estrictas. A principios de 2025, se estableció un nuevo límite de alcohol en sangre de 0.2 gramos por litro, una reducción del 60% respecto a la normativa anterior, con el claro mensaje de cero tolerancia al consumo de alcohol para quienes se ponen al volante. Esta nueva campaña se enfoca en recordar la imperiosa necesidad de abstenerse de beber si se va a conducir, enfatizando que el alcohol compromete gravemente las capacidades cognitivas y motoras, afectando la percepción, el tiempo de reacción, la coordinación y el juicio.
Un aspecto notable de esta campaña es la colaboración entre la DGT y la Asociación de Personas con Lesión Medular y Otras Discapacidades Físicas (ASPAYM). El acto de presentación tuvo lugar en Pozuelo de Alarcón, Madrid, con la participación de figuras destacadas del Observatorio Nacional de Seguridad Vial de la DGT. La presencia de voluntarios de ASPAYM en los puntos de control no solo facilita las pruebas, sino que también sirve como un poderoso recordatorio de las trágicas consecuencias que pueden derivarse de la conducción bajo los efectos de sustancias. Estos voluntarios, muchos de ellos afectados por lesiones medulares debido a accidentes de tráfico, comparten sus experiencias personales para concienciar directamente a los conductores sobre los riesgos y la importancia de la responsabilidad vial.
La DGT ha advertido sobre las severas repercusiones legales de conducir bajo los efectos de alcohol o drogas, que pueden variar desde sanciones administrativas hasta penas de prisión. Los datos de la Fiscalía de Seguridad Vial son elocuentes: más de 50,000 condenas por este tipo de delitos demuestran la seriedad con la que se aborda esta infracción. Estos controles se efectuarán en cualquier momento del día y en cualquier tipo de vía, reforzando el compromiso de la DGT con la seguridad vial y el objetivo de erradicar por completo el consumo de estas sustancias en la carretera.
Esta iniciativa, que combina un incremento en la fiscalización con una fuerte componente de sensibilización, busca fomentar una cultura de conducción responsable y segura en toda España. La colaboración interinstitucional y la participación ciudadana son elementos clave para lograr carreteras más seguras y reducir el número de víctimas de accidentes de tráfico, construyendo un entorno vial más consciente y respetuoso para todos.